Partiendo de la idea de que el arte es la forma que tienen las personas de transmitir y de expresar lo que sienten, y que no busca que a ti como observador te guste sino que pertenence únicamente al artista y fue creado por y para él, nosotros como obsrvadores del arte podemos calificar una obra de moral o inmoral. Por un lado se defiende la libertad de expresión (a la cual yo personalmente pienso que no deberíamos poner límites) pero por otro lado, es cierto que hay ciertas obras que pueden llegar a ser hirientes y en definitiva inmorales.
Cuando calificamos una obra de moral o inmoral nos basamos en el hecho de si afecta positiva o negativamente a quien la observa, pero obviamente eso cambia con el contexto (el lazarillo de Tormes fue considerada una obra inmoral en su época y ahora es una obra esencial en nuestra literatura). Todo depende del individuo qie observa la obra y del contexto en que se haya creado. Ya que, igual que el arte, la socieda evoluciona.